La energía solar térmica se aplica principalmente para la obtención
de agua caliente sanitaria (ACS), pero se puede aprovechar también para calefacción o calentamiento de piscinas tanto en viviendas como
en hoteles, residencias piscinas o edificios públicos.
Otra aplicación muy interesante son los procesos industriales que requieren agua caliente como en
el sector alimentario, textil, papelero, etc. En general todos los procesos que requieran uso de agua caliente o calefacción sobre todo hasta los 65ºC.